jueves, 8 de abril de 2010

पेलिग्रो एन लॉस कोस्तास देल Paraná



La riquísima fauna ictícola del río Paraná, frente a las costas de Rosario, se encuentra en un estado crítico y con especies de las que ya no se consiguen ejemplares, como el pacú y el manguruyú. En tanto, las larvas del sábalo se verán afectadas con la construcción del puente a Victoria, según un informe elaborado por especialistas ambientales santafecinos.



Los ecologistas y pescadores de la zona culparon por la desaparición de ciertos peces a los desechos industriales, la realización de megaobras sobre el lecho del río y a la pesca indiscriminada que se practica a lo largo y ancho del curso.

La Subsecretaría de Medio Ambiente y Ecología de la provincia - encargada del control - no cuenta con los medios y el personal suficientes con el fin de llevar adelante operativos para combatir la depredación de las especies. Sin embargo, de vez en cuando hay procedimientos en conjunto con oficiales de Prefectura y de Policía, a los que se les piensa incorporar el trabajo de los guardafaunas.

La fauna del Paraná está integrada por una amplia gama de especies y variedades de peces de agua dulce que van desde los caracoideos (mojarras, sábalos, pacúes, tarariras y dorados) y los siluriformes (bagres, surubíes, manduvíes, patíes y viejas del agua). Algunas tienen un importante valor para la pesca deportiva y para uso comercial y de consumo, y otras son utilizadas como carnada u ornamentas.

Los pueblos autóctonos de este sector del país fueron asiduos consumidores de pescados, a través de sus diferentes formas de preparación. Luego, los primeros españoles y sus descendientes criollos también aprovecharon los recursos del río. En la actualidad, conviven la pesca deportiva, la artesanal (para consumo humano) y la comercial, ya que el pescado es el recurso vital para isleños y habitantes del río que lo venden a los acopiadores.

El aumento en la cantidad de pescadores que buscan al río como medio de subsistencia obligó a que cada vez se saquen mayor número de ejemplares y de menos tamaño. Esto provoca un desequilibrio en la reproducción de las especies, según los especialistas.

jueves, 25 de marzo de 2010


Un equipo de paleontólogos del Museo de Historia Natural de Oslo confirmó hoy el hallazgo en las islas Svalbard, en el Círculo Polar Ártico, de un fósil de pliosaurio de 15 metros, el ejemplar más grande conocido de este reptil marino.

El fósil fue encontrado en agosto pasado en un fiordo de la isla de Spitsbergen, junto con esqueletos de otros 40 reptiles marinos, al menos dos de ellos también de pliosaurios.

Pero no fue hasta ahora, durante el montaje de la osamenta para una exposición en el centro de Oslo, que se ha descubierto la magnitud del descubrimiento.

Durante la expedición realizada hace 6 meses, denominada “Tumbas de Reptiles 2007″, se encontraron un omóplato, una aleta casi completa y una decena de vértebras del citado ejemplar, a los que hay que añadir el hocico y otras partes del cráneo que se habían hallado el año anterior.

A partir de los restos encontrados, los expertos calculan que el antebrazo del reptil medía un metro y que la longitud total de su cuerpo era de 15 metros, un 20 por ciento más que el ejemplar más grande de ese tipo encontrado con anterioridad.

martes, 23 de marzo de 2010